jueves, 24 de abril de 2025

MORTEM POETAE

 

MORTEM  POETAE

 

PRIMER MOVIMIENTO (Mortem)

Escuchad la trompeta, escuchad su clamor…

No hay tormento, sin un despertar del sueño etéreo…

No hay ocaso, sin un final que lastime la esperanza…

No hay verdad, que la que duele cuando el corazón asiente a la resignación…

Al final de la carne, de los estímulos, de las mentiras, de lo sutil del ensueño…

 

Escuchad la trompeta, su trueno anuncia el grito que nunca oímos.

Las tempestades se vuelven reales…

Cuando el fuego se siente en la piel y no en las pesadillas…

La columna de la verdad se resquebraja, cuando las culpas son más que reales…

 

Agitad el velo de los ojos, ya no hay mentiras que nos protejan del duelo…

La calma ya no es esperanza, sino el consuelo de la locura…

 

De lo inevitable…

 

Abrid los estómagos a la daga del castigador…

 

Dejad que su juicio se vuelva el tormento, que acose la ceguera de vuestras almas.

Que la piedad aquí solo es brisa para los insensatos.

 

Escuchad el grito de la agonía, la única voz que acompaña al duro despertar…

De la locura, de creer que fuisteis escuchados o acaso amados…

En una silueta de reflejos fatuos, delirios de ser únicos y inmutables…

 

La caída es más dura, cuando os mentís por ser justos y aclamados…

Falsos ídolos de barro, que volcasteis en sus vestidos de vanidad…

Por atesorar palmas de consuelo en la ceguera de su necedad.

 


 

Canto cruciatus

Canta la tierra y la brisa…

Canta el mar y el ocaso…

Dejad que la marea lleve la virtud al vacío de su terquedad…

Es la hora de los atormentados, de los que caen con pie izquierdo al abismo de la flecha sin corazón…

De los que lleven la marca de la lágrima negra en su regazo…

Canta el fuego…

Canta la ceniza…

Deja que ella lleve tu sombra a la noche de la última plegaria…

 

 

SEGUNDO MOVIMIENTO (Adventu Poetae)

 

Escuchad y abrid paso al peor de los atormentados…

Al que conjuro con la voz de las ninfas, al viento, la brisa…

Del antiguo idioma.

Del que el velo cubre, el cantico del ánima…

Del pergamino de piel de cordero.

Del corazón en fuego, del velador de la noche y el portal de otras puertas…

Del que agito la columna del Boas al ego…

Del que recito el trabajo de media noche…

Del que calla, la sutileza de los detalles…

 

Abrid paso y dad la bienvenida al anima etérea de vestidos purpuras…

Cual firma de su fragua de su templo…

 

Profano en las columnas del que amo, escondiendo la hiel en los tinteros de la ingenuidad…

Limpiad la mancha de barro que deja su llanto de óleo, sobre el blanco y negro del mosaico sagrado de su cuadratura…

 

¡No seáis descorteses! haced la venia a su hipocresía impoluta.

Digna marca del que escribió con la sangre del fénix ardiente…

Ejecutador de mentiras y verbo bífido, que sustrajo de la inocencia la llama etérea del corazón…

 

El páramo es infinito, para tu viaje y la sequedad de tu sangre es ahora la nueva sed que has de tener para alivianar tu lujuria insaciable…

La columna rota será su trono y desde ella su árbol quebradizo acompañara la belleza profana de su virtud…

 

 

Canto Clamantis

Llora la tristeza sobre la lágrima no derramada…

Lora la alegría sobre la sonrisa muda…

Llora la calma sobre la impaciencia…

¿Qué sordera cubre su corazón?...

¿Qué ternura recubre su impávida voz?…

Solo el silencio reclama su mutis en su verbo agonizante…

 

 

TERCER MOVIMIENTO (POETAE RESPONSIONEM)

 

No oculte la tristeza en sus palabras, cuando me introdujo una daga en mi corazón…

No mostré los colmillos cuando desgarro mi corazón, con su piedad…

No cerré los ojos cuando su verdad me los arranco de mi conciencia…

Solo extendí la izquierda, mientras ataba un nudo en mi garganta, para ahogar mi alma, a la cruda verdad que dejo su sentencia…

 

La caída es una flecha de fuego que desciende el ímpetu, para llevar el silencio a la culpa de cualquier esperanza…

 

Caí en desgracia al sentir su corazón escupir, sobre mi belleza…

La locura es despertar antes de soñar…

La ironía es morder es suelo antes de tropezar…

Y aun así, me corone con las semillas de espigas que armo con sutileza en mi esperanza…

Creyendo que con ello admiraría por lo menos la fragancia de su otrora recuerdo de mi talento…

 

El tintero está roto y con el mis ganas de querer recordarla…

La inspiración se volvió ciénaga sobre sus estímulos…

 

Y la hoja quedo envuelta de pétalos que la piedad cambia por virutas de su menosprecio…

 

Solo un fracaso en los ojos de su alma…

 

Mi voz se apagó por el sello de su juicio y no encuentro la forma de devolver el cristal dañado en su admiración…

 

Quede relegado a una memoria con olvidos, que retrata su sentencia en mi corazón…

 

¿Acaso el final para dejar inconcluso mi final?...

 

¡Escuchad!

Díganle que no me abandone al ocaso…

 

Díganle que aun puedo recrear el amanecer en su ánima…

Si pudiera darle el último de mis versos…

 

Aunque mi garganta este rajada por la verdad de sus labios…

 

¿Qué crueldad me ha de acompañar?

Me sentencio

Y yo no puedo hacer nada…

 

¡Calla negaste la realidad!

 

Yo la recree

 

¡Calla fuiste un pasado que ha de olvidar!

 

Yo fui su verdad

 

¡Calla ya no eres su admiración!

 

Fui su sonrisa en su corazón

 

¡Calla solo eres el murmuro de su pena!

 

Soy la mañana en su senil

 

¡Calla ya no hay bondad de tu mirada en su piedad!

 

Deje un sol ardiente en la caricia de su piel

 

¡Calla no hay verdad de ti en sus caricias!

¡Ella olvido!...

¡Ella dejo!...

¡Ella se resignó!...

¡Ella se ocultó!...

¡Ella es un flor oculta!...

¡Ella se enmudeció!...

No hay grito que la despierte de su ensueño

Solo eres un pensamiento que se pierde en su vanidad

 

¿Y si solo dejo una pausa en su corazón que saboree con sus labios la sed de los míos?

 

No hay resignación cuando la verdad se ha devuelto para darte una fortuna infértil en su memoria…

No hay final con bondad para la que amo y ahora olvida…

No hay piedad para la que no admira lo sutil de tu filo…

No hay despertar para la que desea el ensueño de su vanidad…

No hay oportunidad para la que reclina la mirada a la desolación…

Perdido estas y ella no te admirara…

Perdido estabas y ella no desea buscarte más…

 

 

CUARTO MOVIMIENTO (MORTEN POETAE)

 

 

CANTO RENUTIATIO

 

Sombría es la noche, para los que fueron admirados…

Fría es la mañana, para los héroes de voces y prosa olvidada…

Ambigua es la belleza, para los verseadores que claman el ágape de las nereidas…

Oculta es la victoria, para los que juegan con el corazón de las hijas de Eros…

Traicionera es la gloria, para los poetas que aman con locura, el madero de las vestales de la belleza…

Ingenuos son los escritores, que pierden la vida por un sueño en un insomnio de necios admiradores…

Perdidos son los pasos, para los que juegan con el verbo traicionero de los que aclaman con locura para luego olvidarlos por ídolos de barro de novedad ambigua…

Insensatos los hijos de Eva que besan la piel del alma de mundanos mortales…

La daga está servida, reclama la marca de tu verdugo, y adorna el bosque de los suicidas…

Nadie admira a los que cantan la antigua voz de Eros…

Son todos malditos… esbirros destruidos por mujeres mundanas

Nadie admira el corazón de los titanes…

Son solo barros olvidados en el templo de Ares…

Marcas de huellas que la marea borra del corazón de Aries…

 

 

 

                                                                                     X W.M.

 

 

        

  

 

 

martes, 15 de abril de 2025

La Marca del Insensato

 

La Marca del Insensato

 

No, no digas que hubo tiempo para poder hacerlo mejor…

 

Que solo tenía que enfrentar unas simples pruebas, que una vida marco, como el que marca una línea en la vida de cualquiera…

 


Pretendiendo con ella, marcar una división de lo que es correcto y lo que no lo es…

Como si acaso ese breve gesto definiera la simpleza de lo que se acerca a su templo insensato de moral por convicción…

 

Como una huella en cualquier arena, que debe de ser guía para todo aquel que la transite…

 

Una donde el viento reclama para sí el poco aliento que queda para poder respirar en esta tormenta de presiones, de inciertos momentos, de medias verdades, de calumnias por culpas impuestas a las líneas de mis fracasos, que alimentan las indecisiones de un corazón…

 

Que angustiado por latir, prefiere silenciar su querer al ocaso de la soledad, que escribe para sí, su efecto de mediocre letanía en unas memorias que calcinan la forma sutil de no querer intentar sin mentir la desolación de su verdad…

 

¿Por que al final la insensatez es el consuelo de los tontos?...

 

Sí, no es necesario que lo digas, pero también sé que fui Caín en mi propio Edén uno donde traicione la única verdad que no debía de traicionar, pero la distancia entre mi moral es la misma con la que camuflas tus impíos cinismos, una donde fuimos adoradores de ídolos de piedra por barro mundano de mentiras, como yelmos de santidad…

 

Yo también navegue como un necio en las arenas de este desierto que fatiga por la terquedad de buscar estos vientos que no han de venir, por espejismos que imagino ver, para no decir que he errado la ironía de ser un absurdo en la calumnia de un sincero equivocado…   

 

¿Por qué al final la ingenuidad es la marca de los necios?...

Volar aunque las alas estén rotas, aunque el viento sea solo una brisa de fuego, que quema la única libertad de olvidar sin recordar las culpas…

 

Andar aunque los pies sean raíces, que no dejen huellas en un sendero que roba el aliento…

 

Cantar aunque la voz sea un grito apagado, por el bullicio de todas esas voces que reclaman, un canto que solo sus liricas se pueden oir en una fragua de chispeantes mentiras…

 

Recitar aunque las palabras sean un verso apagado, por todos aquellos que solo desfiguran la prosa, por verdugos que confunden las letras por ambiciones sinuosas…

 

Sí, yo también me vestí con ropajes que tejí con la vanidad y el orgullo del que cree seguir el sol con los ojos cerrados, sintiendo el brillo, aunque no pudiese distinguir el camino del error danzante…

Perpetuando calumnias que el corazón repele en punzadas que la razón no advierte, falacias que la ambigüedad camufla para no ser el único que comete un error en la claridad de los detalles…

 

Piratas de pantanos que sepultan su cofre en las arenas movedizas del cinismo sin razón…

Águilas que caen sobre el océano por intentar volar con las garras llenas de un botín que solo ellas pueden ver…

Ballenas que deciden suicidarse en un mar de arenas por no ver que sus sombras era un espejismo de su propio reflejo…

Cartas que ahogan el alma del que lleva carbones por prosa que enamoran con lágrimas suicidas, el carmín de las sirenas…

 

¿Por qué al final los finales son más tristes, cuando el más honesto de un corazón  comete un error?...

 

No, no digas que hubo tiempo para poder hacerlo mejor…

No cuando ambos llevamos la misma brújula rota que nos regalamos para guiar el camino del otro…

 

                                                                                              X W.M.

jueves, 10 de abril de 2025

La mejor Pintura (una noche en el infinito) para B.

 

La mejor Pintura (una noche en el infinito) para B.

 

Me gustaría capturar un momento del tiempo y secuestrar el instante donde el asombro de tu vida se volvió mi inspiración, arrebatándole a los recuerdos la eternidad y junto a los míos crear bucles que se muerden de inicio a fin como el auroboros del infinito….


El  principio y el fin de un suspiro que se vuelve ensueño en las memorias de una vida que muda susurran la fragancia de tu nombre…

 

No, no mires hacia esa ventana corazón, no cuando el reflejo se confunde con la bruma de unas dudas que hacen llorar el tiempo de este presente…

De este que ocultas para fingir que todo está bien, de este que las brisas se vuelven tormentas de desierto por las dudas de saber si acaso el tiempo nos alcanzara para devolver las miradas y la alegría, por el olvido sin recuerdos.

De este para no poder recordar la palabra que nos unió para juntar las razones por la que teníamos que cruzar las llamas de nuestras verdades hacia el ocaso de la noche sin límites…

Un religare de comunión que la ansiedad atiza la fragua del deseo, ansiosa de poder por fin dar el último de sus latidos para volvernos uno en la memoria de un dios…

Un sendero sin cruce de caminos, que moldean la forma de nuestros corazones, dejando lozas que como huellas marcamos, para poder recordar los secretos de nuestras pausas que guardamos para no alejarnos el uno del otro, cuando la niebla de nuestros egos cubra la mirada de nuestros prejuicios…

No, no pienses más corazón, si el final ha de venir por los dos, no cuando capturamos un instante que nos hace revivir la razón del porque las almas se cruzan para danzar juntas en las mareas de la vida, trascendiendo juntas más allá de los recuerdos en los umbrales de la mente donde los cuerpos son solo caparazones quebradizos que no pueden contener tanto ritmo, que terminan por ceder a la fuerza de la vibración del corazón…

Nuestro templo no está en una silueta pérdida de una fotografía que apenas replica un segundo de lo que su esplendor captura, nuestra casa está en la vibración más sutil que el suspiro captura, cuando contemplamos con ternura, la sensación del otro en una mirada que observa el velo de nuestro ser…

No, no abandones mi momento por favor, no cuando consigo por fin detener tus pensamientos en una caricia que desagarra la careta que usamos para cubrir nuestra desnudez de ser hienas que carroñan la vida por las migajas de sus excesos…

No, no silencies mi voz corazón, no cuando la rima de un blues atrapa el canto de tu anima errante y cansada, que se agita por salir a una sola voz, las ganas de curar las heridas que nos hicimos por limpiar las razones en este fino cristal que es tu alma quebradiza por el ruido de imponer lo que no debíamos de poner…

No, no digas que no lo sientes, no cuando latimos más uno cerca al otro cuando el silencio se vuelve melodía errante, al recordarnos afinados en los susurros de nuestro extrañar a pesar de no vernos tanto tiempo, el imán que nos atrae nos empareja en un solo de melodía que hace sollozar el corazón de quien ama sin esperar nada…

No, no dudes por favor, no cuando hemos descubierto la certeza, en las cenizas de nuestros errores, el oro de los tontos que nos hizo ambicionar brillo como razones egoístas, que solo cubrían la desnudez de nuestros prejuicios…

La viruta que colmo como cuchillos los labios con que juzgamos sin saber la hiel del otro, la música disonante que ponía ritmo a las mil peleas que por mis motivos lloraste sin cesar al sentir mi alma partir…

No, no vuelvas a escapar corazón, no cuando sabemos que la puerta de salida es solo el comienzo de otra, que abre más incertidumbre en el alma del otro. El terrible son de un blues para llorar, cuando las lágrimas surgen sin razón en las manos rotas que de tanto agarrar se desangran sin resolver primero, que soltar es mejor para luego acariciar sin desagarrar la piel, de tanta necedad sin abandonar la mano que te dio  tanto de que amar…

No, no es esto el final amor, es solo el interludio que se necesita para recordar que la mejor parte está por venir, una donde los mejores momentos ya no son un instante que celar, sino la pausa que se toma el tiempo para poder florecer la belleza de su  crisálida, la cúspide de su sensación que abandona lo sutil por algo más, que la llama que acompaña el brillo de una noche majestuosa, que sentados juntos, tu inclinas tu cabeza en mi regazo y yo digo, solo quédate un minuto más, déjame contemplar la mejor pintura que pudiste hacer, mi corazón acompañándote en una noche de blues…

 

Me gustaría capturar un momento del tiempo y secuestrar el instante donde el asombro de tu vida se volvió mi inspiración, arrebatándole a los recuerdos la eternidad y junto a los míos crear bucles que se muerden de inicio a fin como el auroboros del infinito….

El  principio y el fin de un suspiro que se vuelve ensueño en las memorias de una vida que muda susurran la fragancia de tu nombre, la mejor pintura que la artista pudo hacer, una noche en el infinito…

 

                                                                                              x W.M.

 

 

 

   

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

miércoles, 23 de octubre de 2024

Un caos en el reflejo para un rostro sin nombre

 

Un caos en el reflejo para un rostro sin nombre

 

 

Y ahora que la desolación se volvió la fragancia de mi irrealidad, ¿qué camino debo tomar?...

Cuando las páginas de mi vida se vuelvan edén de alguna vacuidad…

Cuando las preguntas que acumulo son polvo de mis tristezas y decepciones…

Parece que las canas solo crecen en la tierra de la negación, cubriendo la pradera de los sueños olvidados y esas raíces de árboles de terquedad que se aferran a la necesidad de ser una serendipia, de alguna fabula memorable de milagrosa suerte aventurera…

 

Parece que la mística de mi vida se fue, en una nota de blues que alardea de su dolor cuando la línea del recuerdo le toca la misma petición, que calumnia la razón de existir sin querer pasar por las columnas del dolor y la muerte de un aprendizaje eterno con textura de sabiduría…

 

Una vida inmarcesible del caos y su luz de inconciencia, digna de la lattice de su comprensión anidada en capas de sugestión que adormecen, las ganas de despertar y vivir…

 

Le niego la voz a la fuerza de vivir

Le oculto a la verdad, el sendero que debo pasar

Le pinto a la dualidad un rostro sin reflejo, sin extremos de su límite para unificar una idea egoica en su matiz deformada y proscrita…

 


Teniendo todo y nada las formas se repiten y aunque comprendo que debería de soltarlas, las ato a una mayor para que el uróboros se vuelva un ciclón que mueva mi incomprensión a la línea de la vida como razón…

 

Desatando tormenta y desierto en mi memoria, como las formas en que veo las olas de la vida, unidas para formar mi propia corriente de ríos de egeo…

 

Olvido y ensueño para la nota de un blues que resuene en la calma de quien no quiere despertar…

 

¿Qué voy hacer?, si la calma  se volvió una prisión que repite una y otra vez el ciclo de un fracaso que se adorna a sí misma como intentos de negar la voz creadora, que acompaña el canto de la línea del tiempo…

 

Fingiendo crear coplas disonantes que olvidan el principio de la renovación.

 

Una Guadaña sin filo, que no acomete en cortar lo que tiene que cortar…

Una puñalada en la espalda de ningún inocente…

Una traición en la verdad de ninguna verdad…

Una máscara en ningún rostro que disfrace un rostro…

Una calumnia para ninguna verdad…

Una carta que no acompañe ningún motivo para algún destinatario…

 

Una forma más para ser un anciano sin recuerdo y olvido.

 

Parece que la ensoñación se volvió un reflejo que olvido el rostro de una imagen que no me recuerda de donde partió, el dolor que convoco la dureza de su efímera forma de verse a sí misma, real y verdadera, opuesta a la coraza del necio que acumula en los bolsillos prestamos de besos y alegrías que codicia, cuando la llama implosionó en su intento por brillar…

 

Una forma más para caminar sin huellas que llenen el pasado, ocultando el fuego de la muerte para ser eterno a cambio de una renovación controlada y equilibrada.

 

Fuegos que calumnian la calma de la desolación…

Fuegos que no renuevan la madera podrida de la negación…

Fuegos que no mezclan el azogue de las emociones…

Fuegos que no limpian, el exceso de ser uno y más sin la fuerza del ánima por abandonar su inmarcesible forma de existir…

 

 

Y ahora que la desolación se volvió la fragancia de mi irrealidad, ¿qué camino debo tomar?...

Cuando las páginas de mi vida se vuelvan edén de alguna vacuidad…

Cuando las preguntas que acumulo son polvo de mis tristezas y decepciones…

Parece que mi vida solo se acumula en las hojas que se pierden el instante de caer antes que el viento las mueva, para abandonar su vieja piel de serpiente y renovar su aullido en mi voz

Lamento de un alma en su clímax por su inanición…

 

Parece que las canas solo crecen en la tierra de la negación, cubriendo la pradera de los sueños olvidados y esas raíces de árboles de terquedad que se aferran a la necesidad de ser una serendipia, de alguna fabula memorable de milagrosa suerte aventurera…

 

Un caos en el reflejo para un rostro sin nombre…

 

 

                                                                                                                      x W.M.

 

 

lunes, 29 de julio de 2024

LA DESOLACION


 

LA DESOLACION

 

De donde proviene el vacío de mi inspiración?...

Es un sentir que se acumula hasta no poder contenerse y quedarse en una interrogante que aclama por ser expuesta al vacío de su naturaleza y cuando más me doy cuenta que ella existe, más vacío me siento…

 

La efímera libertad me lleva a exponerla como una fuerza que exclama por si misma su vitalidad…

La de existir cuando la proclamas, pero las palabras se vuelven lapidas que postergan su existencia, la misma fuerza que la hace existir la consume hasta volverla una vacuidad, que genera mi indecisión…

Ella es la verdad que mi vida la presenta como la fuerza de la creatividad, el azogue donde fluye el lenguaje universal de las artes.

Y su letargo la cadena que la pospone por la inconciencia de mí sentir, en una batalla que envejece mi ánima, cansada de repetir las mismas escenas que la falta de inocencia la devuelve como vacío, en una pregunta que no halla respuesta en una voz apagada por la imaginación estéril sin vibración…

 

Que es la desolación?

 

Si acaso la brisa en silencio que ejecuta la calma de la calamidad, o el invierno que recrea una pausa en su danza, al dejar caer sin tiempo la perpetuidad de una llama que no apaga la fuerza de su caos…

 

O solo el letargo de no girar como el mundo exige en su respuesta de acción y reacción, para el reflejo de una vida con consecuencias.

 

La pausa después de la coma y el inevitable retomar de un silencio que las palabras se atropellan por visualizar el camino, que no define la visión del aliento del poeta…

 

El segundo incomodo cuando la verdad desviste como tal la careta de una vida fingida y la cruda realidad de dejar de ser actor cuando las luces apagan el único segundo de tu única sonrisa maquillada de interpretaciones arrendadas a la causa de muchos y nunca propios…

 

Libretos del alma que se deslizan sobre el reflejo como gotas de lluvia sobre el único escenario que nunca pudiste controlar…

 

O solo talvez la pausa inmérita del pintor que queda vacío de color, sobre un lienzo que se perturba por el blanco de su brillo cuando las manos no recuerdan más movimientos que girar en círculos la paleta y la mente cansada de repetir las memorias sobre la improvisación de la imagen que ahora no puede ser captada ni visualizada.

Una imagen sin resolver a la autocorrección de su proscrita realidad…

 

O talvez el silencio que queda cuando las manos no pueden interpretar más sonidos que el instrumento calla.

Cuando la mente sin ideas deja de consolar el ritmo y la partidura, ahora tan complejas que el sonido se vuelve una sepultura de ritmos y vibraciones que no recuerdan nada más que grillos en vidrio destrozando un ritmo repetitivo que denigra el compás y la armonía…

 

Más allá de tu incomprensión, solo existe el silencio y algo más…

 

Y aun así sigue resonando hasta alcanzar su velocidad donde revoluciona su factor exponencial, sin ser medido llega a donde deba de vibrar, aunque no lo vieras venir, una causa para una razón, razón sin duda, el silencio para la pausa y el sin color apagados por la música y la danza sin repetición…

De donde proviene el vacío de mi inspiración?...

Es un sentir que se acumula hasta no poder contenerse y quedarse en una interrogante que aclama por ser expuesta al vacío de su naturaleza y cuando más me doy cuenta que ella existe, más vacío me siento…

 

Repitiendo la necedad en argumentos sin composición, la fragancia de la desolación, un instinto para no perder la locura cuando por fin observamos la falta de cordura que no combinamos para entender el camino sin ida y vuelta…

La danza que clama la inspiración contada de una final que no fue final….

 

De donde proviene el vacío de mi inspiración?...

Es un sentir que se acumula hasta no poder contenerse y quedarse en una interrogante que aclama por ser expuesta al vacío de su naturaleza y cuando más me doy cuenta que ella existe, más vacío me siento…

 

                                                                                                          x. W.M.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

miércoles, 26 de junio de 2024

El lobo que no sabía aullar (para Diego)

 

El lobo que no sabía aullar  (para Diego)

 

No vio cuando la luz de la luna ilumino su noche, ni tampoco cuando el alba cayo de pronto, solo un silencio atrapado en un eco sin voz…

 

No vio cuando la mano que lo sostenía, lo acaricio… ni escucho su voz cuando le dijo con sutileza bienvenido a este mundo…



 

No vio el instante de la vida brillar, cuando la fuerza de un corazón retumbo hasta hacerlo llorar, cuando la vibra del calor lo abrazo para que se impusiera en él la esencia de su anima ungida en coros de canción…

 

No vio la alegría de las miradas, cuando voltearon a verlo con las ganas de hacerlo vibrar para que sus luminarias se volvieran fuego en la perpetuidad de sus instantes inocentes y inciertos…

 

Mudo en un mundo con silencios opacos y detenidos momentos que solo él podría confundir con soledad de imágenes cortadas sin continuidad…

 

Alzo con extrañeza la mirada preguntándose, porque todos solo parecían estar quietos en fragmentos que no fluían, sino que avanzaban como pausados en un mundo donde la vida es solo una serie de imágenes que cortadas se muestran como fotografías en un torpe movimiento.

 

Se preguntó si el mundo sería así, demorando su voz en pronunciarse, cuando el sonido se detiene y luego se proyecta dando saltos en la voz muda y el sonido después…

 

Que paso con la rigidez de este mundo?

 

Será que las formas se detienen cuando las miro?

 

Será que la voz de los lobos al aullar solo son coros pausados que no fluyen en mi recuerdo?

 

Decidió ver con más calma, lo que fluía a su alrededor y entendió que la mejor forma de acelerar el tiempo era agitar con furia sus pequeñas manos, para que así si él apurase el destino y el mundo giraría por fin, como lo hacían en sus recuerdos…

 

Y aunque por instantes parecía que lo lograba, las miradas de los demás se detenían a juzgarlo, asustándose por el impacto brutal con que la ira de los demás, lo azoto por querer tener el mismo ritmo que la vida lo pauso.

 

Contemplo con curiosidad el paisaje de su corazón y se dio cuenta que él no era el del problema, sino que el mundo giraba más lento que sus sueños proyectados en un canto sin voz…

 

Contemplo que el mundo estaba detenido al ver caer la lluvia en un ritmo de pausas, pero que la lagrima que derramo se deslizaba normal por sus mejillas…

 

Contemplo que los dibujos que hacia tenían la fluidez de lo que la imaginación fluía en el, y que los colores no sufrían de pausas, sino que llenaban el vacío de este mundo que andaba pausado sin ninguna razón…

 

Contemplo que sus juegos en muñecos y bloques no eran afectados por la resiliencia del que padecía su alrededor…

 

Y Contemplo más, cuando el que se hacía llamar su padre, lo lastimó por no sentir como el sentía el mundo de su acelerada forma de ir y venir cuando sus pisadas de lobo no dejaban huellas después de caminar, sino que lo hacían después que sus gritos se hacían escuchar …

 

Pero qué curioso es el canto de la incomprensión, se contradice antes de si quiera entender su propio error…

 

Así entendió que el tiempo para él, estaba pausado y que la forma de vivir es mejor sonreír y después abrazar, el pasado eterno que ahora se volvía a ratos su presente en un mundo donde el futuro no era más, que una imagen que se dibujaba lenta y acelerada en su magnitud.

 

Pero de tanto andar su corazón se llenó de dolor, y creyó que solo era el destino que le tocaría vivir, aislado y sin poder comprender, porque la gente no le entendía lo que su corazón ansiaba en silencio…

 

Solo el mundo de sus sueños parecía escapar de la letanía de su realidad, porque en ella la vida fluía tan rápida que decidió vivir allí y nunca regresar…

 

Hasta que una noche escucho el aullido de un lobo, que imploraba su nombre.

Curioso por ver el eco de esa voz, asomo la mirada hacia ese lugar…

 

Avanzo danzando sobre las gotas detenidas en el aire, saltando de una en una, agarrándose de una nube y flotando sobre las hojas que se movían pausadas.

Grito y se divertía sabiendo que segundos después su voz se escuchaba.

Agito con fuerza sus brazos para dejar una estela de viento que después de unos segundos se volvía ráfaga de brisa.

Y cayó en el suelo donde vio las pisadas de un lobo.

Pero no lo hallo, voltio de lado a lado.

Y pensó que solo era la alucinación de este mundo.

 

Hasta que detrás de él, un bramido de viento le soplo en el cuello.

Vio al animal acercarse con la fluidez que su mente imagino todo el tiempo.

Inclinándose ante él, le hizo una venia.

El viejo lobo le dijo.

Por fin te encontré, ahora entiendo que no estabas perdido. Solo estabas detenido.

Y era necesario verte en pausas para contemplar que tu mundo esta rígido, y que los demás no entendemos por qué pareces estar ausente.

Decidí ese mismo día.

Hablar en ecos y sumergirme en tu vibración.

Mirando la luna entendí, que la luz que viene de ella, hace una pausa. Como observándote y en ese instante descubrí que esa pausa eras tú.

 

La parte que faltaba en mi corazón.

Ahora montaras en mi lomo y te guiare sobre la sombra que proyecta la incomprensión.

Entendiendo que las palabras para ti, siempre son pequeñas líneas de tiempo que podemos juntar para hacer puentes, y crear portales donde podamos ver el mundo sin leyes.

Desafiando las rígidas formas conque los demás forman sus realidades…

 

El latido de tu corazón tenía ese ritmo que siempre me gusto. Un eco y un silencio, el idioma donde los seres con corazón de ángeles, contemplan la vida de la luna.

Convirtiendo cada instante en fragmentos eternos, donde las palabras son el anclaje al que ahora nos sostenemos, para detener el instante en perpetuos recuerdos, que podemos acelerar para que suenen rítmicos y bellos, en nuestros silencios.

 

Como tú el único lobezno que no sabe aullar.

No porque no puedas, sino porque tu aullido va desde el canto de tu anima directo a una luna que solo tú puedas contemplar…

 

Ahora sostente de esta pausa que juntos lo hemos creado para avanzar, sin pasar por el tiempo, siendo libres en la malla que el presente, pasado y futuro, no puede sostener.

 

En ese aullido que tu voz es la única que puede crear, como un poema proscrito echo para ser entendido por los que tenemos el corazón en fuego detenido de este mundo maravilloso de ser rígidos, con el caos de la normalidad en nuestras cabezas…

Como nubes que se detienen y observan como rasgamos la línea del tiempo…

Ecos y aullidos de la voz del lobezno que no sabía aullar…

 

 

No vio cuando la luz de la luna ilumino su noche, ni tampoco cuando el alba cayo de pronto, solo un silencio atrapado en un eco sin voz…

 

No vio cuando la mano que lo sostenía, lo acaricio… ni escucho su voz cuando le dijo con sutileza bienvenido a este mundo…

 

No vio el instante de la vida brillar, cuando la fuerza de un corazón retumbo hasta hacerlo llorar, cuando la vibra del calor lo abrazo para que se impusiera en él la esencia de su anima ungida en coros de canción…

 

No vio la alegría de las miradas, cuando voltearon a verlo con las ganas de hacerlo vibrar para que sus luminarias se volvieran fuego en la perpetuidad de sus instantes inocentes y inciertos…

 

Como nubes que se detienen y observan cómo se rasga la línea del tiempo…

 

Ecos y aullidos de la voz del único lobezno que no sabía aullar y aprendió a cantar…

 

 

 

                                                                           X W.M.