sábado, 28 de marzo de 2026

LUX LUMINUM

 

 

LUX LUMINUM

 

CANTO LUZ LUMINUN

 

Brilla Oh única Luz…

Brilla Oh llama inmortal…

Brilla Luz de Luces…

Deja que tu realidad penetre todas las esferas…

desde el principio hasta el fin.

Desde el tiempo hasta el vacío único.

Desde el velo del misterio hasta la certeza de mi corazón.

Da vida a mi aliento, a mi latir, al sueño profundo de este universo.

Tu fuego adorna el pilar de la creación y en ella los fénix vuelan inmortales construyendo líneas de tiempo, que solo tu luz puede alcanzar…

Luz, Luz, que cubre el eterno amanecer de tu principio cósmico infinito. 

 

 

 

Primer Movimiento:

 

ET RUDE EXCITATIO




 

Luz, Luz, claman las animas sumergidas en las nieblas de un Estigia que se ha vuelto un leve recuerdo, extraviado en los eones del tiempo.

Un sollozo para el canto de la única voz, que incendia mi anima abrumada y no consumada, uno de los siete fuegos que no conoce la carne del hombre…

¿Cuánto tiempo ha pasado que olvide mi real nombre?...

 

-          ¡Despierta!, ¡despierta!, di las palabras o no pasaras…

-          ¡Un mundano a tocado la puerta!, ¡descalza tus pies!...

Tu sombra perturba el equilibrio espiritual que segrega el corazón del que porta el cáliz a la hora de la media noche, antes del umbral.

Di tus intenciones o retira tu anima neófita del portal.

 

Vi por detrás de mi velo una luz, que no consumía mi corazón.

Vi a través de los ojos cerrados una luz que no había visto nunca, aunque tuviera el sol frente a mis ojos…

Vi por en medio de mis palabras mundanas, una verdad que se deslizaba como un hilo de humo, atravesando el impío cinismo y la ambigüedad de las leyes que serví fiel a mis placeres…

Sin perturbarse o corromperse manteniendo su brillo impoluto, como un hilo de luz que atraviesa las dimensiones del tiempo, deformando para volver unir todo, a una forma que nunca vi formarse.

Un “solvet et coagula”, tan inusual…

Que pensé en las palabras sagradas que apasiono a los alquimistas de hierro.

Y un recuerdo se develo en el vacío mundano de mis recuerdos.

Confundido seguí su brillo, aunque mis ojos estuvieran ya ciegos por perturbar su belleza, con mi deseo carnal.

Continue cambiando de cuerpo en cada crujir del tiempo, y perdiendo mi carne mortal en el proceso.

Como si una fuerte y sutil brisa atravesara a toda velocidad mi ser, hasta dejarme como un desgarro, herido apenas sujeto por jirones de mi otrora carne de mortal.

Continue ciego y cargando mi piel conmigo.

Hasta este portal.

¿Qué más podía hacer?, sino seguir la luz imperecedera, como una polilla sigue a la luz infinita…

No traigo daga ni acero conmigo.

 

-          ¡Mundano! ¡Mundano!, cortad la cabeza de esta serpiente impía.

Tu sola vibración es una provocación.

Viniste como insecto a las puertas de un lugar santo.

Y tú no pasaras.

Sin antes no haberte deshecho de la sombra oscura que llevas contigo.

El Amo oscuro al que sirves no regala sus esclavos a nadie.

Codicia con un hambre que no puede saciar

Y tu solo eres un alimento de su deseo.

¡Lárgate y vuelve por el sendero!.

No hay puertas que tocar, para el que no tenga una voluntad que atraviese el Único Pórtico….

No has venido con daga, pero traes contigo la marca de la muerte en tu senil.

No traes acero, pero llevas sangre en tus manos.

Traes ambición y hambre de poder, un delirio por ser admirado y tu hambre es tal igual que la de tu amo.

Deseas lo que ves y por ello ya no tienes ojos que usar.

Si es que los has devorado, hasta asfixiarte consumiendo toda luz que tú anima tuvo.

Eres un reflejo del vacío que te consumió.

Vuelve al sendero…

Vuelve al tiempo que te condena.

Vuelve a la tierra que te engendro.

No hay puertas para ti…

No hay revelación para tu verdad.

Si acaso tendrías una…

 

Canto CLAMATIO AETERNA

 

Llora la calma…

Llora la piedad…

Llora el tiempo…

Crudo es el despertar

Para los que rompieron el juramento.

Para los que adornan el sendero.

Ecos de un clamor que se pierde en las voces de los Eones del tiempo.

No hay memoria para los que olvidaron su nombre

Para los que vistieron con túnica morada, la antecámara de los despertares.

 

Llora el cielo…

Llora la tormenta…

Llora el vacío…

Su ciclo es la rueda con que gira el tormento.

Su muerte la pausa que alimenta la vacuidad

Su luz un hilo que se extingue del sol negro.

 

 

Segundo Movimiento:

 

DESERTUM ITER

 

¡Qué destino fatal!...

Expulsado a una noche eterna, sin ver nada.

Solo el dolor en mis pies desnudos, que tropiezan…

Como recuerdos de mi soberbio cinismo.

Abrazando la nada en el vacío de mis palabras.

Cargando la fatiga de un orgullo que cansa, por todas las veces

Que cele mi juicio, por algún error que negué cometer…

 

Triste es el desamparo del ánima que apaga su calor…

A la sordera del ensueño…

Las brisas aquí son cuchillos que laceran mi sentir…

Como si acaso no fuera ya demasiado saber lo que no pude comprender.

 

No hay tiempo que medir en el ocaso de la noche.

Solo un ruido de explosiones que hacen temblar, mi ánima temerosa.

No hay piedad para el peso de mi corazón.

 

Si hay algún lugar donde deba ir, ¿qué sendero me llevara a ese destino?...

Mientras más permaneces quieto, mis pies se vuelven de piedra.

Y las raíces de la tierra devoran mi locura.

Acercándome más a un sueño que no repara.

Sino que se perpetúa un ciclo de soledad, que no soporta la mente de un mundano.

 

Las palabras se vuelven caos…

Vibraciones que se repelen, por carecer de esa luz que las moldeaban.

Para sonar al menos, en llanto perpetuo…

 

Es mi condena…

Las lágrimas de una piedra que debe aprender a ser guijarros.

Solo adornos de este paramo…

De este sendero desierto, donde mi nombre será polvo de estrellas.

O acaso el olvido de un Dios muerto.

Abraza olvido mi recuerdo y permite que entre tus memorias exista como lluvia.

Como una gota que se desliza entre las cuerdas de los siete reinos.

Que mi aroma bese sus vibraciones…

Hasta que llegue al único reino donde el gran GADU me recuerde como roció sin memoria, solo una gota de lluvia…

Que no dañe la perfección de lo que existe y existió o existirá…

En todas las calamidades de lo desconocido…

Libero todo y dejo al viento mi suspiro…

La realidad es el acertijo del ensueño.

No hay presente, no hay un momento.

Solo un pensamiento que se piensa en un bucle, que se engendra así mismo en el intento…

 

 

 

 

Canto MEMENTO EXCITARE

 

¡Despierta!...

¡Despierta!...

No hay muerte, en el ocaso…

No hay pausa en la creación…

Nada queda quieto…

Todo gira, todo cambia…

Nada queda en disonancia…

¡Despierta!...

¡Despierta!...

No hay polvo que no lleve su canto.

No hay olvido que no retumbe en su nombre…

En todas las líneas del tiempo.

¡Ha caído!

¡Ha caído!

Un poeta ha muerto…

Un constructor de ciclos…

Ella recogerá los versos que clamaste…

Ella devolverá tus pedazos…

Y reconstruirá tu templo.

Ella es el ciclo y su matriz la vida…

La cueva donde renacen todos los tiempos…

¡Fecundara tu anima y te devolverá el halito que perdiste!.

Ella es la puerta de ida y de vuelta…

¡Despierta!…

¡Despierta!…

 

 

 

 

 Tercer Movimiento: DIVINUM IUDICIUM

 

-          Silencio es el consuelo de la noche.

Su memoria un olvido que no permanece quieta.

Y Las plegarias una luz que alumbran la sala de los tronos.

 

Deslízate para mí y lleva contigo la luz de tu nombre…

El sabrá lo que llevas dentro.

Aun en lo oculto que tu corazón camufle…

No hay secretos en tu susurro ante las vestales de la creación.

 

Tu halito devela la verdad de tus intenciones.

Eres una llama que por tu luz.

Arderas en un bello fulgor…

O en un fuego destructor.

 

Las ánimas se potencian por la experiencia, el renacer y morir altera el color de su virtud.

Fue tu ánima una exclamación de su luz.

Es tu sendero el ladrillo que moldeas para cambiar tu destino.

No hay posibilidades excluidas, ni limitaciones para tu aprendizaje.

Solo el miedo corrompe el poder que ansias…

Solo el vacío hace ver lo que más temes perder…

 

La incomprensión es lo que tu juicio errado cree acertar.

La mente siempre justifica lo que desea hacer.

Es un ciclo que perpetua el error.

Las ánimas vuelan eternas en su gloria.

Y todas ellas develan una forma del todo.

Gira y cambia tu mirar.

 

No importa como lo observes, todas forman parte de una misma canción.

Y cada ciclo es un reinicio de la perfección.

Las estrellas llevan la vida y la muerte…

Como la parte más pequeña de ti…

Solo el hombre altera su ciclo.

Solo El, corrompe su vibración.

Gira y cambia tu baile.

 

Aun las manos del viento fluyen tocando los ciclos en tu mente.

Él es el centro que no se perturba y tú el eco de su extensión.

Tu juicio es el poema donde escribirás lo que ansias tener.

Las palabras serán las cadenas que deberás romper para crear llaves que liberen las huellas que tu sendero corrompió.

No hay fatiga en la desolación, solo el sueño eterno que duerme la voluntad del hombre, que enreda más las redes de su apatía.

Deja de pescar tormentas en tu ambición de saber…

Deja que el silencio guie el caos que tomaste por voz.

No es un poema lo que escribes, es un trueno lo que perturbas…

Uno que aun el orgullo de los poetas equivoca cuando no distinguen…

Lo sutil de lo efímero.

Promesa fatal que envenena la razón de la emoción.

Aun en el sueño de los dioses, los ecos se reinician cada vez que un justo recuerda el sendero de la copa sin derramar.

 

 

 

Canto IMPATIENTES AD DAMNATIONEM

 

¡Juzgad el único hablo!

¡Juzgad el eterno canto!

¡Llevad su fuego al centro del templo!...

Que su danza sea su condena o su salvación…

Si es como el dragón o como llama de su corazón.

¡Arde ánima!

¡Arde y baila que el azogue espera!.

Demuestra que tu fuego es esperanza…

Demuestra que tu baile es armonía…

Para tu salvación.

¡Armonizad!

¡Armonizad!

Vuelve a ser equilibrio en el color.

Vuelve a ser susurro y no trueno de dolor.

Que se devele su fuego

Es plomo o sal.

¡Que será!…

¡Que será!…

 

 

Cuarto Movimiento: REDEMPTIO

 

Entre a la noche como ceniza.

Entre a la locura como una pregunta…

Y alce un coro de salvación

Con lo que tuve a mí alrededor.

Usando el viento como mí pincel…

Dibuje una brisa que imitara el cuerpo de un Dragón de fuego.

Que serpenteaba sobre la delicada esperanza.

Para alzar hacia el infinito un equilibrio que capture.

Lo vacío de lo excelso.

Lo bello de lo sutil…

 

¿Qué paso a de dar la belleza para ser flor que adorne la piedad?.

¿Qué palabra he de recitar, para sentir el estruendo de la quietud?...

Solo un suspiro que silencie la exclamación del exceso.

Un coro que siga girando sin desentonar el ritmo de un torbellino, que aprieta el paso por girar cada vez más rápido en su centro vital…

El si bemol de una canción que no apure su intento por ser un exceso…

La calma ante la provocación, la combinación perfecta de estar despierto ante el ensueño de la impresión…

 

El reflejo de espejos de la cara oculta de la vacuidad…

El encuentro armonioso de una fuerza que como pasión no suelta por tratar de ser más que el exacto momento.

 

Deja que mis palabras traigan a ti una caricia que adormite tu corazón.

Dejad que mi fuerza llene el vacío.

Para impedir que los excesos se incendien en llamaradas que corrompan su plenitud.

 

Hay belleza en la extensión de la lágrima.

Hay calor en la tristeza extinta…

Hay esperanza en la desesperanza…

Y como roció cubre la pena de su agonía…

Dejad entonces que el fuego arda hacia si mismo.

Y que lleve su intención sin decir su nombre.

Ocultando su azogue al misterio del velo…

No atesoro nada que mi carne desee…

Dejo que la templanza sea el centro donde gire este torbellino…

Esperando que su cima sea un hilo sutil que se evapore hasta llegar…

A ser roció en la lágrima de un Dios.

Porque un mortal no lleva inmortalidad a la razón de la creación…

Porque la verdad no es prueba de justicia al juicio de la única piedad.

No hay sentencias que puedan dar forma a lo que yace sobre tu mortalidad.

Somos ciclos finitos para alzar torres de belleza perpetua.

Dejad que mi ánima arda sutil, sin verter brillo que sature su verdadera luz.

La mente no puede penetrar el portal, porque ella lleva consigo

Su presente como arma, su realidad como recuerdo su propia rivalidad.

El fuego es simple sin la pasión que incendia la razón…

El agua es pura cuando el corazón no incluye su pasión…

El viento es sutil cuando la mente no sopla en su voz…

La tierra es sanadora cuando la ambición no la guarda para aclamar su pertenencia…

El éter es inmortal no necesita de un dueño que reclame su nombre, ni su recuerdo…  

El trabajo está concluido.

Que lo oculto selle mi voz, nada he tenido y de todo he sido dueño…

Fui una voz y ahora un recuerdo…

Que la llama devore mi Ser .°.

 

 

 

 

 

Canto RENAISSANCE

 

¡Redención!...

¡Redención!…

El que estaba muerto renació…

El que hablo con voz de trueno

Ahora es un coro sutil sin dueño…

¡Redención!...

¡Redención!...

No hay posesión de lo que no fuiste dueño…

No hay ataduras de la cadena que no se forjo…

El vacío devuelve lo sutil que fue.

No hay posesión en lo que es etéreo.

No hay congoja en lo que el miedo contamino…

No hay hambre en lo que no se deseó…

¡Redención!...

¡Redención!...

La llama vuelve al fin al fuego que lo ensamblo…

El ciclo comienza con el despertar…

Las ánimas se alimentan con la muerte…

qvi vivens ledit morte medetvi

Mueres para vivir.

Y en ella renaces para morir…

¡Redención!...

¡Redención!...

 

 

 

 

X W.M.

 

 

 

 

 

jueves, 26 de marzo de 2026

Un botón que no anuda el tiempo

 

Un botón que no anuda el tiempo

 

 

Me mostraste una ventana abierta…

Para invitarme a salir.

Como el que abre la puerta de una jaula

Para un ave que olvido volar.

 

Juzgaste mis pensamientos…

Como el que sentencia con insensatez.

Tener la razón de todo.

Lo pensado y lo que no se pensó.

Lo vivido y lo que no se vivió.

Lo que es de color y lo que es claro y oscuro sin razón…

 

Te mofaste de la única luz que encontré.

En mí desolado edén…

Cubriéndolo con un velo que no deja ver…

El reflejo de lo que ignoras, por el brillo vacío.

De un “es mejor no saber”…

 



 

Oh!... Es mejor callar, ¡callad y cerrad los ojos!…

Andar ciego de corazón…

En un mundo sin alas al viento.

Plantar tu raíz, agachad la cabeza, esconder tu pudor.

Oh!... Es mejor no saber, lo que no podemos entender…

Solo eres un botón más, que no anuda el tiempo.

 

 

Cuando fue que mi verbo se volvió…

Una tortura en tu interior?.

Las aves de cuello corto, vuelan altaneras…

Sobre nubes de ilusión.

No puedes alcanzarlas, ni pintar sus colores…

Ellas anidan en el umbral del tiempo.

Donde la realidad se vuelve una rutina…

Sin memoria en su canto.

Un ciclo que se boicotea así mismas, por empezar…

Lo que ignoran comenzar.

 

No te confundas, yo también perseguí…

La misma ilusión, creyendo saber...

Lo que no podía entender.

Escuchando ecos, que seguí sin prestar atención…

Al bullicio caótico en mi interior.

Cuando fue que abandonaste el nido…

Me quede en silencio, hablando solo otra vez…

 

 

 

Oh!... Es mejor callar, ¡callad y cerrad los ojos!…

Andar ciego de corazón…

En un mundo sin alas al viento.

Plantar tu raíz, agachad la cabeza, esconder tu pudor.

Oh!... Es mejor no saber, lo que no podemos entender…

Solo eres un botón más, que no anuda el tiempo.

 

 

Que vacío que queda tu templo, cada vez que una verdad…

Se cae a pedazos, huyes de ti misma…

Creyendo oírla en otra sombra…

En otro lugar…

Corres con prisa…

Cuando entenderás que solo tu insensatez

Es la única sombra con la que juegas.

Como un gato que persigue un guiño de luz...

 

Ojala el viento me lleve lejos de aquí.

Qué sentido tiene seguir, a una sombra en el cielo.

Que no oirá lo que quiero decir…

Un corazón sordo para una mente ciega.

Que se enterca por amar…

Mientras ella abre ventanas para poder volar.

 

Que irónico es saber, que aún no te puedo tener…

Una pausa que calla más de lo que espera…

Solo un botón que no puede anudar tú tiempo.

Uno que no puede abrazar tu orgullo sin romper el ojal.

Un botón que no cierra, tu vacío…

Un cambio justo por un amor que nunca llegó…

 

 

Oh!... Es mejor callar, ¡callad y cerrad los ojos!…

Andar ciego de corazón…

En un mundo sin alas al viento.

Plantar tu raíz, agachad la cabeza, esconder tu pudor.

Oh!... Es mejor no saber, lo que no podemos entender…

Solo eres un botón más, que no anuda el tiempo.

 

 

X W.M.

 

jueves, 24 de abril de 2025

MORTEM POETAE

 

MORTEM  POETAE

 

PRIMER MOVIMIENTO (Mortem)

Escuchad la trompeta, escuchad su clamor…

No hay tormento, sin un despertar del sueño etéreo…

No hay ocaso, sin un final que lastime la esperanza…

No hay verdad, que la que duele cuando el corazón asiente a la resignación…

Al final de la carne, de los estímulos, de las mentiras, de lo sutil del ensueño…

 

Escuchad la trompeta, su trueno anuncia el grito que nunca oímos.

Las tempestades se vuelven reales…

Cuando el fuego se siente en la piel y no en las pesadillas…

La columna de la verdad se resquebraja, cuando las culpas son más que reales…

 

Agitad el velo de los ojos, ya no hay mentiras que nos protejan del duelo…

La calma ya no es esperanza, sino el consuelo de la locura…

 

De lo inevitable…

 

Abrid los estómagos a la daga del castigador…

 

Dejad que su juicio se vuelva el tormento, que acose la ceguera de vuestras almas.

Que la piedad aquí solo es brisa para los insensatos.

 

Escuchad el grito de la agonía, la única voz que acompaña al duro despertar…

De la locura, de creer que fuisteis escuchados o acaso amados…

En una silueta de reflejos fatuos, delirios de ser únicos y inmutables…

 

La caída es más dura, cuando os mentís por ser justos y aclamados…

Falsos ídolos de barro, que volcasteis en sus vestidos de vanidad…

Por atesorar palmas de consuelo en la ceguera de su necedad.

 


 

Canto cruciatus

Canta la tierra y la brisa…

Canta el mar y el ocaso…

Dejad que la marea lleve la virtud al vacío de su terquedad…

Es la hora de los atormentados, de los que caen con pie izquierdo al abismo de la flecha sin corazón…

De los que lleven la marca de la lágrima negra en su regazo…

Canta el fuego…

Canta la ceniza…

Deja que ella lleve tu sombra a la noche de la última plegaria…

 

 

SEGUNDO MOVIMIENTO (Adventu Poetae)

 

Escuchad y abrid paso al peor de los atormentados…

Al que conjuro con la voz de las ninfas, al viento, la brisa…

Del antiguo idioma.

Del que el velo cubre, el cantico del ánima…

Del pergamino de piel de cordero.

Del corazón en fuego, del velador de la noche y el portal de otras puertas…

Del que agito la columna del Boas al ego…

Del que recito el trabajo de media noche…

Del que calla, la sutileza de los detalles…

 

Abrid paso y dad la bienvenida al anima etérea de vestidos purpuras…

Cual firma de su fragua de su templo…

 

Profano en las columnas del que amo, escondiendo la hiel en los tinteros de la ingenuidad…

Limpiad la mancha de barro que deja su llanto de óleo, sobre el blanco y negro del mosaico sagrado de su cuadratura…

 

¡No seáis descorteses! haced la venia a su hipocresía impoluta.

Digna marca del que escribió con la sangre del fénix ardiente…

Ejecutador de mentiras y verbo bífido, que sustrajo de la inocencia la llama etérea del corazón…

 

El páramo es infinito, para tu viaje y la sequedad de tu sangre es ahora la nueva sed que has de tener para alivianar tu lujuria insaciable…

La columna rota será su trono y desde ella su árbol quebradizo acompañara la belleza profana de su virtud…

 

 

Canto Clamantis

Llora la tristeza sobre la lágrima no derramada…

Lora la alegría sobre la sonrisa muda…

Llora la calma sobre la impaciencia…

¿Qué sordera cubre su corazón?...

¿Qué ternura recubre su impávida voz?…

Solo el silencio reclama su mutis en su verbo agonizante…

 

 

TERCER MOVIMIENTO (POETAE RESPONSIONEM)

 

No oculte la tristeza en sus palabras, cuando me introdujo una daga en mi alma…

No mostré los colmillos cuando desgarro mi corazón, con su piedad…

No cerré los ojos cuando su verdad me los arranco de mi conciencia…

Solo extendí la izquierda, mientras ataba un nudo en mi garganta, para ahogar mi alma, a la cruda verdad que dejo su sentencia…

 

La caída es una flecha de fuego que desciende el ímpetu, para llevar el silencio a la culpa de cualquier esperanza…

 

Caí en desgracia al sentir su corazón escupir, sobre mi belleza…

La locura es despertar antes de soñar…

La ironía es morder es suelo antes de tropezar…

Y aun así, me corone con las semillas de espigas que armo con sutileza en mi esperanza…

Creyendo que con ello admiraría por lo menos la fragancia de su otrora recuerdo de mi talento…

 

El tintero está roto y con el mis ganas de querer recordarla…

La inspiración se volvió ciénaga sobre sus estímulos…

 

Y la hoja quedo envuelta de pétalos que la piedad cambia por virutas de su menosprecio…

 

Solo un fracaso en los ojos de su alma…

 

Mi voz se apagó por el sello de su juicio y no encuentro la forma de devolver el cristal dañado en su admiración…

 

Quede relegado a una memoria con olvidos, que retrata su sentencia en mi corazón…

 

¿Acaso el final para dejar inconcluso mi final?...

 

¡Escuchad!

Díganle que no me abandone al ocaso…

 

Díganle que aun puedo recrear el amanecer en su ánima…

Si pudiera darle el último de mis versos…

 

Aunque mi garganta este rajada por la verdad de sus labios…

 

¿Qué crueldad me ha de acompañar?

Me sentencio

Y yo no puedo hacer nada…

 

¡Calla negaste la realidad!

 

Yo la recree

 

¡Calla fuiste un pasado que ha de olvidar!

 

Yo fui su verdad

 

¡Calla ya no eres su admiración!

 

Fui su sonrisa en su corazón

 

¡Calla solo eres el murmuro de su pena!

 

Soy la mañana en su senil

 

¡Calla ya no hay bondad de tu mirada en su piedad!

 

Deje un sol ardiente en la caricia de su piel

 

¡Calla no hay verdad de ti en sus caricias!

¡Ella olvido!...

¡Ella dejo!...

¡Ella se resignó!...

¡Ella se ocultó!...

¡Ella es un flor oculta!...

¡Ella se enmudeció!...

No hay grito que la despierte de su ensueño

Solo eres un pensamiento que se pierde en su vanidad

 

¿Y si solo dejo una pausa en su corazón que saboree con sus labios la sed de los míos?

 

No hay resignación cuando la verdad se ha devuelto para darte una fortuna infértil en su memoria…

No hay final con bondad para la que amo y ahora olvida…

No hay piedad para la que no admira lo sutil de tu filo…

No hay despertar para la que desea el ensueño de su vanidad…

No hay oportunidad para la que reclina la mirada a la desolación…

Perdido estas y ella no te admirara…

Perdido estabas y ella no desea buscarte más…

 

 

CUARTO MOVIMIENTO (MORTEN POETAE)

 

 

CANTO RENUTIATIO

 

Sombría es la noche, para los que fueron admirados…

Fría es la mañana, para los héroes de voces y prosa olvidada…

Ambigua es la belleza, para los verseadores que claman el ágape de las nereidas…

Oculta es la victoria, para los que juegan con el corazón de las hijas de Eros…

Traicionera es la gloria, para los poetas que aman con locura, el madero de las vestales de la belleza…

Ingenuos son los escritores, que pierden la vida por un sueño en un insomnio de necios admiradores…

Perdidos son los pasos, para los que juegan con el verbo traicionero de los que aclaman con locura para luego olvidarlos por ídolos de barro de novedad ambigua…

Insensatos los hijos de Eva que besan la piel del alma de mundanos mortales…

La daga está servida, reclama la marca de tu verdugo, y adorna el bosque de los suicidas…

Nadie admira a los que cantan la antigua voz de Eros…

Son todos malditos… esbirros destruidos por mujeres mundanas

Nadie admira el corazón de los titanes…

Son solo barros olvidados en el templo de Ares…

Marcas de huellas que la marea borra del corazón de Aries…

 

 

 

                                                                                     X W.M.