La Marca del Insensato
No, no digas que hubo tiempo para poder hacerlo mejor…
Que solo tenía que enfrentar unas simples pruebas, que
una vida marco, como el que marca una línea en la vida de cualquiera…
Pretendiendo con ella, marcar una división de lo que
es correcto y lo que no lo es…
Como si acaso ese breve gesto definiera la simpleza de
lo que se acerca a su templo insensato de moral por convicción…
Como una huella en cualquier arena, que debe de ser guía
para todo aquel que la transite…
Una donde el viento reclama para sí el poco aliento
que queda para poder respirar en esta tormenta de presiones, de inciertos
momentos, de medias verdades, de calumnias por culpas impuestas a las líneas de
mis fracasos, que alimentan las indecisiones de un corazón…
Que angustiado por latir, prefiere silenciar su querer
al ocaso de la soledad, que escribe para sí, su efecto de mediocre letanía en
unas memorias que calcinan la forma sutil de no querer intentar sin mentir la desolación
de su verdad…
¿Por que al final la insensatez es el consuelo de los
tontos?...
Sí, no es necesario que lo digas, pero también sé que
fui Caín en mi propio Edén uno donde traicione la única verdad que no debía de
traicionar, pero la distancia entre mi moral es la misma con la que camuflas
tus impíos cinismos, una donde fuimos adoradores de ídolos de piedra por barro
mundano de mentiras, como yelmos de santidad…
Yo también navegue como un necio en las arenas de este
desierto que fatiga por la terquedad de buscar estos vientos que no han de
venir, por espejismos que imagino ver, para no decir que he errado la ironía de
ser un absurdo en la calumnia de un sincero equivocado…
¿Por qué al final la ingenuidad es la marca de los
necios?...
Volar aunque las alas estén rotas, aunque el viento sea
solo una brisa de fuego, que quema la única libertad de olvidar sin recordar
las culpas…
Andar aunque los pies sean raíces, que no dejen
huellas en un sendero que roba el aliento…
Cantar aunque la voz sea un grito apagado, por el bullicio
de todas esas voces que reclaman, un canto que solo sus liricas se pueden oir
en una fragua de chispeantes mentiras…
Recitar aunque las palabras sean un verso apagado, por
todos aquellos que solo desfiguran la prosa, por verdugos que confunden las
letras por ambiciones sinuosas…
Sí, yo también me vestí con ropajes que tejí con la
vanidad y el orgullo del que cree seguir el sol con los ojos cerrados,
sintiendo el brillo, aunque no pudiese distinguir el camino del error danzante…
Perpetuando calumnias que el corazón repele en
punzadas que la razón no advierte, falacias que la ambigüedad camufla para no
ser el único que comete un error en la claridad de los detalles…
Piratas de pantanos que sepultan su cofre en las
arenas movedizas del cinismo sin razón…
Águilas que caen sobre el océano por intentar volar
con las garras llenas de un botín que solo ellas pueden ver…
Ballenas que deciden suicidarse en un mar de arenas por
no ver que sus sombras era un espejismo de su propio reflejo…
Cartas que ahogan el alma del que lleva carbones por
prosa que enamoran con lágrimas suicidas, el carmín de las sirenas…
¿Por qué al final los finales son más tristes, cuando el
más honesto de un corazón comete un
error?...
No, no digas que hubo tiempo para poder hacerlo mejor…
No cuando ambos llevamos la misma brújula rota que nos
regalamos para guiar el camino del otro…
X
W.M.

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