La mejor Pintura (una noche en el infinito) para B.
Me gustaría capturar un momento del tiempo y secuestrar el instante donde el asombro de tu vida se volvió mi inspiración, arrebatándole a los recuerdos la eternidad y junto a los míos crear bucles que se muerden de inicio a fin como el auroboros del infinito….
El principio y
el fin de un suspiro que se vuelve ensueño en las memorias de una vida que muda
susurran la fragancia de tu nombre…
No, no mires hacia esa ventana corazón, no cuando el
reflejo se confunde con la bruma de unas dudas que hacen llorar el tiempo de
este presente…
De este que ocultas para fingir que todo está bien, de
este que las brisas se vuelven tormentas de desierto por las dudas de saber si
acaso el tiempo nos alcanzara para devolver las miradas y la alegría, por el
olvido sin recuerdos.
De este para no poder recordar la palabra que nos unió
para juntar las razones por la que teníamos que cruzar las llamas de nuestras
verdades hacia el ocaso de la noche sin límites…
Un religare de comunión que la ansiedad atiza la
fragua del deseo, ansiosa de poder por fin dar el último de sus latidos para
volvernos uno en la memoria de un dios…
Un sendero sin cruce de caminos, que moldean la forma
de nuestros corazones, dejando lozas que como huellas marcamos, para poder
recordar los secretos de nuestras pausas que guardamos para no alejarnos el uno
del otro, cuando la niebla de nuestros egos cubra la mirada de nuestros
prejuicios…
No, no pienses más corazón, si el final ha de venir por
los dos, no cuando capturamos un instante que nos hace revivir la razón del
porque las almas se cruzan para danzar juntas en las mareas de la vida,
trascendiendo juntas más allá de los recuerdos en los umbrales de la mente
donde los cuerpos son solo caparazones quebradizos que no pueden contener tanto
ritmo, que terminan por ceder a la fuerza de la vibración del corazón…
Nuestro templo no está en una silueta pérdida de una fotografía
que apenas replica un segundo de lo que su esplendor captura, nuestra casa está
en la vibración más sutil que el suspiro captura, cuando contemplamos con
ternura, la sensación del otro en una mirada que observa el velo de nuestro ser…
No, no abandones mi momento por favor, no cuando
consigo por fin detener tus pensamientos en una caricia que desagarra la careta
que usamos para cubrir nuestra desnudez de ser hienas que carroñan la vida por
las migajas de sus excesos…
No, no silencies mi voz corazón, no cuando la rima de
un blues atrapa el canto de tu anima errante y cansada, que se agita por salir
a una sola voz, las ganas de curar las heridas que nos hicimos por limpiar las
razones en este fino cristal que es tu alma quebradiza por el ruido de imponer
lo que no debíamos de poner…
No, no digas que no lo sientes, no cuando latimos más
uno cerca al otro cuando el silencio se vuelve melodía errante, al recordarnos
afinados en los susurros de nuestro extrañar a pesar de no vernos tanto tiempo,
el imán que nos atrae nos empareja en un solo de melodía que hace sollozar el corazón
de quien ama sin esperar nada…
No, no dudes por favor, no cuando hemos descubierto la
certeza, en las cenizas de nuestros errores, el oro de los tontos que nos hizo
ambicionar brillo como razones egoístas, que solo cubrían la desnudez de
nuestros prejuicios…
La viruta que colmo como cuchillos los labios con que
juzgamos sin saber la hiel del otro, la música disonante que ponía ritmo a las
mil peleas que por mis motivos lloraste sin cesar al sentir mi alma partir…
No, no vuelvas a escapar corazón, no cuando sabemos
que la puerta de salida es solo el comienzo de otra, que abre más incertidumbre
en el alma del otro. El terrible son de un blues para llorar, cuando las lágrimas
surgen sin razón en las manos rotas que de tanto agarrar se desangran sin
resolver primero, que soltar es mejor para luego acariciar sin desagarrar la
piel, de tanta necedad sin abandonar la mano que te dio tanto de que amar…
No, no es esto el final amor, es solo el interludio
que se necesita para recordar que la mejor parte está por venir, una donde los
mejores momentos ya no son un instante que celar, sino la pausa que se toma el
tiempo para poder florecer la belleza de su crisálida, la cúspide de su sensación que abandona
lo sutil por algo más, que la llama que acompaña el brillo de una noche
majestuosa, que sentados juntos, tu inclinas tu cabeza en mi regazo y yo digo,
solo quédate un minuto más, déjame contemplar la mejor pintura que pudiste
hacer, mi corazón acompañándote en una noche de blues…
Me gustaría capturar un momento del tiempo y
secuestrar el instante donde el asombro de tu vida se volvió mi inspiración, arrebatándole
a los recuerdos la eternidad y junto a los míos crear bucles que se muerden de
inicio a fin como el auroboros del infinito….
El principio y
el fin de un suspiro que se vuelve ensueño en las memorias de una vida que muda
susurran la fragancia de tu nombre, la mejor pintura que la artista pudo hacer,
una noche en el infinito…
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W.M.

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