sábado, 28 de marzo de 2026

LUX LUMINUM

 

 

LUX LUMINUM

 

CANTO LUZ LUMINUN

 

Brilla Oh única Luz…

Brilla Oh llama inmortal…

Brilla Luz de Luces…

Deja que tu realidad penetre todas las esferas…

desde el principio hasta el fin.

Desde el tiempo hasta el vacío único.

Desde el velo del misterio hasta la certeza de mi corazón.

Da vida a mi aliento, a mi latir, al sueño profundo de este universo.

Tu fuego adorna el pilar de la creación y en ella los fénix vuelan inmortales construyendo líneas de tiempo, que solo tu luz puede alcanzar…

Luz, Luz, que cubre el eterno amanecer de tu principio cósmico infinito. 

 

 

 

Primer Movimiento:

 

ET RUDE EXCITATIO




 

Luz, Luz, claman las animas sumergidas en las nieblas de un Estigia que se ha vuelto un leve recuerdo, extraviado en los eones del tiempo.

Un sollozo para el canto de la única voz, que incendia mi anima abrumada y no consumada, uno de los siete fuegos que no conoce la carne del hombre…

¿Cuánto tiempo ha pasado que olvide mi real nombre?...

 

-          ¡Despierta!, ¡despierta!, di las palabras o no pasaras…

-          ¡Un mundano a tocado la puerta!, ¡descalza tus pies!...

Tu sombra perturba el equilibrio espiritual que segrega el corazón del que porta el cáliz a la hora de la media noche, antes del umbral.

Di tus intenciones o retira tu anima neófita del portal.

 

Vi por detrás de mi velo una luz, que no consumía mi corazón.

Vi a través de los ojos cerrados una luz que no había visto nunca, aunque tuviera el sol frente a mis ojos…

Vi por en medio de mis palabras mundanas, una verdad que se deslizaba como un hilo de humo, atravesando el impío cinismo y la ambigüedad de las leyes que serví fiel a mis placeres…

Sin perturbarse o corromperse manteniendo su brillo impoluto, como un hilo de luz que atraviesa las dimensiones del tiempo, deformando para volver unir todo, a una forma que nunca vi formarse.

Un “solvet et coagula”, tan inusual…

Que pensé en las palabras sagradas que apasiono a los alquimistas de hierro.

Y un recuerdo se develo en el vacío mundano de mis recuerdos.

Confundido seguí su brillo, aunque mis ojos estuvieran ya ciegos por perturbar su belleza, con mi deseo carnal.

Continue cambiando de cuerpo en cada crujir del tiempo, y perdiendo mi carne mortal en el proceso.

Como si una fuerte y sutil brisa atravesara a toda velocidad mi ser, hasta dejarme como un desgarro, herido apenas sujeto por jirones de mi otrora carne de mortal.

Continue ciego y cargando mi piel conmigo.

Hasta este portal.

¿Qué más podía hacer?, sino seguir la luz imperecedera, como una polilla sigue a la luz infinita…

No traigo daga ni acero conmigo.

 

-          ¡Mundano! ¡Mundano!, cortad la cabeza de esta serpiente impía.

Tu sola vibración es una provocación.

Viniste como insecto a las puertas de un lugar santo.

Y tú no pasaras.

Sin antes no haberte deshecho de la sombra oscura que llevas contigo.

El Amo oscuro al que sirves no regala sus esclavos a nadie.

Codicia con un hambre que no puede saciar

Y tu solo eres un alimento de su deseo.

¡Lárgate y vuelve por el sendero!.

No hay puertas que tocar, para el que no tenga una voluntad que atraviese el Único Pórtico….

No has venido con daga, pero traes contigo la marca de la muerte en tu senil.

No traes acero, pero llevas sangre en tus manos.

Traes ambición y hambre de poder, un delirio por ser admirado y tu hambre es tal igual que la de tu amo.

Deseas lo que ves y por ello ya no tienes ojos que usar.

Si es que los has devorado, hasta asfixiarte consumiendo toda luz que tú anima tuvo.

Eres un reflejo del vacío que te consumió.

Vuelve al sendero…

Vuelve al tiempo que te condena.

Vuelve a la tierra que te engendro.

No hay puertas para ti…

No hay revelación para tu verdad.

Si acaso tendrías una…

 

Canto CLAMATIO AETERNA

 

Llora la calma…

Llora la piedad…

Llora el tiempo…

Crudo es el despertar

Para los que rompieron el juramento.

Para los que adornan el sendero.

Ecos de un clamor que se pierde en las voces de los Eones del tiempo.

No hay memoria para los que olvidaron su nombre

Para los que vistieron con túnica morada, la antecámara de los despertares.

 

Llora el cielo…

Llora la tormenta…

Llora el vacío…

Su ciclo es la rueda con que gira el tormento.

Su muerte la pausa que alimenta la vacuidad

Su luz un hilo que se extingue del sol negro.

 

 

Segundo Movimiento:

 

DESERTUM ITER

 

¡Qué destino fatal!...

Expulsado a una noche eterna, sin ver nada.

Solo el dolor en mis pies desnudos, que tropiezan…

Como recuerdos de mi soberbio cinismo.

Abrazando la nada en el vacío de mis palabras.

Cargando la fatiga de un orgullo que cansa, por todas las veces

Que cele mi juicio, por algún error que negué cometer…

 

Triste es el desamparo del ánima que apaga su calor…

A la sordera del ensueño…

Las brisas aquí son cuchillos que laceran mi sentir…

Como si acaso no fuera ya demasiado saber lo que no pude comprender.

 

No hay tiempo que medir en el ocaso de la noche.

Solo un ruido de explosiones que hacen temblar, mi ánima temerosa.

No hay piedad para el peso de mi corazón.

 

Si hay algún lugar donde deba ir, ¿qué sendero me llevara a ese destino?...

Mientras más permaneces quieto, mis pies se vuelven de piedra.

Y las raíces de la tierra devoran mi locura.

Acercándome más a un sueño que no repara.

Sino que se perpetúa un ciclo de soledad, que no soporta la mente de un mundano.

 

Las palabras se vuelven caos…

Vibraciones que se repelen, por carecer de esa luz que las moldeaban.

Para sonar al menos, en llanto perpetuo…

 

Es mi condena…

Las lágrimas de una piedra que debe aprender a ser guijarros.

Solo adornos de este paramo…

De este sendero desierto, donde mi nombre será polvo de estrellas.

O acaso el olvido de un Dios muerto.

Abraza olvido mi recuerdo y permite que entre tus memorias exista como lluvia.

Como una gota que se desliza entre las cuerdas de los siete reinos.

Que mi aroma bese sus vibraciones…

Hasta que llegue al único reino donde el gran GADU me recuerde como roció sin memoria, solo una gota de lluvia…

Que no dañe la perfección de lo que existe y existió o existirá…

En todas las calamidades de lo desconocido…

Libero todo y dejo al viento mi suspiro…

La realidad es el acertijo del ensueño.

No hay presente, no hay un momento.

Solo un pensamiento que se piensa en un bucle, que se engendra así mismo en el intento…

 

 

 

 

Canto MEMENTO EXCITARE

 

¡Despierta!...

¡Despierta!...

No hay muerte, en el ocaso…

No hay pausa en la creación…

Nada queda quieto…

Todo gira, todo cambia…

Nada queda en disonancia…

¡Despierta!...

¡Despierta!...

No hay polvo que no lleve su canto.

No hay olvido que no retumbe en su nombre…

En todas las líneas del tiempo.

¡Ha caído!

¡Ha caído!

Un poeta ha muerto…

Un constructor de ciclos…

Ella recogerá los versos que clamaste…

Ella devolverá tus pedazos…

Y reconstruirá tu templo.

Ella es el ciclo y su matriz la vida…

La cueva donde renacen todos los tiempos…

¡Fecundara tu anima y te devolverá el halito que perdiste!.

Ella es la puerta de ida y de vuelta…

¡Despierta!…

¡Despierta!…

 

 

 

 

 Tercer Movimiento: DIVINUM IUDICIUM

 

-          Silencio es el consuelo de la noche.

Su memoria un olvido que no permanece quieta.

Y Las plegarias una luz que alumbran la sala de los tronos.

 

Deslízate para mí y lleva contigo la luz de tu nombre…

El sabrá lo que llevas dentro.

Aun en lo oculto que tu corazón camufle…

No hay secretos en tu susurro ante las vestales de la creación.

 

Tu halito devela la verdad de tus intenciones.

Eres una llama que por tu luz.

Arderas en un bello fulgor…

O en un fuego destructor.

 

Las ánimas se potencian por la experiencia, el renacer y morir altera el color de su virtud.

Fue tu ánima una exclamación de su luz.

Es tu sendero el ladrillo que moldeas para cambiar tu destino.

No hay posibilidades excluidas, ni limitaciones para tu aprendizaje.

Solo el miedo corrompe el poder que ansias…

Solo el vacío hace ver lo que más temes perder…

 

La incomprensión es lo que tu juicio errado cree acertar.

La mente siempre justifica lo que desea hacer.

Es un ciclo que perpetua el error.

Las ánimas vuelan eternas en su gloria.

Y todas ellas develan una forma del todo.

Gira y cambia tu mirar.

 

No importa como lo observes, todas forman parte de una misma canción.

Y cada ciclo es un reinicio de la perfección.

Las estrellas llevan la vida y la muerte…

Como la parte más pequeña de ti…

Solo el hombre altera su ciclo.

Solo El, corrompe su vibración.

Gira y cambia tu baile.

 

Aun las manos del viento fluyen tocando los ciclos en tu mente.

Él es el centro que no se perturba y tú el eco de su extensión.

Tu juicio es el poema donde escribirás lo que ansias tener.

Las palabras serán las cadenas que deberás romper para crear llaves que liberen las huellas que tu sendero corrompió.

No hay fatiga en la desolación, solo el sueño eterno que duerme la voluntad del hombre, que enreda más las redes de su apatía.

Deja de pescar tormentas en tu ambición de saber…

Deja que el silencio guie el caos que tomaste por voz.

No es un poema lo que escribes, es un trueno lo que perturbas…

Uno que aun el orgullo de los poetas equivoca cuando no distinguen…

Lo sutil de lo efímero.

Promesa fatal que envenena la razón de la emoción.

Aun en el sueño de los dioses, los ecos se reinician cada vez que un justo recuerda el sendero de la copa sin derramar.

 

 

 

Canto IMPATIENTES AD DAMNATIONEM

 

¡Juzgad el único hablo!

¡Juzgad el eterno canto!

¡Llevad su fuego al centro del templo!...

Que su danza sea su condena o su salvación…

Si es como el dragón o como llama de su corazón.

¡Arde ánima!

¡Arde y baila que el azogue espera!.

Demuestra que tu fuego es esperanza…

Demuestra que tu baile es armonía…

Para tu salvación.

¡Armonizad!

¡Armonizad!

Vuelve a ser equilibrio en el color.

Vuelve a ser susurro y no trueno de dolor.

Que se devele su fuego

Es plomo o sal.

¡Que será!…

¡Que será!…

 

 

Cuarto Movimiento: REDEMPTIO

 

Entre a la noche como ceniza.

Entre a la locura como una pregunta…

Y alce un coro de salvación

Con lo que tuve a mí alrededor.

Usando el viento como mí pincel…

Dibuje una brisa que imitara el cuerpo de un Dragón de fuego.

Que serpenteaba sobre la delicada esperanza.

Para alzar hacia el infinito un equilibrio que capture.

Lo vacío de lo excelso.

Lo bello de lo sutil…

 

¿Qué paso a de dar la belleza para ser flor que adorne la piedad?.

¿Qué palabra he de recitar, para sentir el estruendo de la quietud?...

Solo un suspiro que silencie la exclamación del exceso.

Un coro que siga girando sin desentonar el ritmo de un torbellino, que aprieta el paso por girar cada vez más rápido en su centro vital…

El si bemol de una canción que no apure su intento por ser un exceso…

La calma ante la provocación, la combinación perfecta de estar despierto ante el ensueño de la impresión…

 

El reflejo de espejos de la cara oculta de la vacuidad…

El encuentro armonioso de una fuerza que como pasión no suelta por tratar de ser más que el exacto momento.

 

Deja que mis palabras traigan a ti una caricia que adormite tu corazón.

Dejad que mi fuerza llene el vacío.

Para impedir que los excesos se incendien en llamaradas que corrompan su plenitud.

 

Hay belleza en la extensión de la lágrima.

Hay calor en la tristeza extinta…

Hay esperanza en la desesperanza…

Y como roció cubre la pena de su agonía…

Dejad entonces que el fuego arda hacia si mismo.

Y que lleve su intención sin decir su nombre.

Ocultando su azogue al misterio del velo…

No atesoro nada que mi carne desee…

Dejo que la templanza sea el centro donde gire este torbellino…

Esperando que su cima sea un hilo sutil que se evapore hasta llegar…

A ser roció en la lágrima de un Dios.

Porque un mortal no lleva inmortalidad a la razón de la creación…

Porque la verdad no es prueba de justicia al juicio de la única piedad.

No hay sentencias que puedan dar forma a lo que yace sobre tu mortalidad.

Somos ciclos finitos para alzar torres de belleza perpetua.

Dejad que mi ánima arda sutil, sin verter brillo que sature su verdadera luz.

La mente no puede penetrar el portal, porque ella lleva consigo

Su presente como arma, su realidad como recuerdo su propia rivalidad.

El fuego es simple sin la pasión que incendia la razón…

El agua es pura cuando el corazón no incluye su pasión…

El viento es sutil cuando la mente no sopla en su voz…

La tierra es sanadora cuando la ambición no la guarda para aclamar su pertenencia…

El éter es inmortal no necesita de un dueño que reclame su nombre, ni su recuerdo…  

El trabajo está concluido.

Que lo oculto selle mi voz, nada he tenido y de todo he sido dueño…

Fui una voz y ahora un recuerdo…

Que la llama devore mi Ser .°.

 

 

 

 

 

Canto RENAISSANCE

 

¡Redención!...

¡Redención!…

El que estaba muerto renació…

El que hablo con voz de trueno

Ahora es un coro sutil sin dueño…

¡Redención!...

¡Redención!...

No hay posesión de lo que no fuiste dueño…

No hay ataduras de la cadena que no se forjo…

El vacío devuelve lo sutil que fue.

No hay posesión en lo que es etéreo.

No hay congoja en lo que el miedo contamino…

No hay hambre en lo que no se deseó…

¡Redención!...

¡Redención!...

La llama vuelve al fin al fuego que lo ensamblo…

El ciclo comienza con el despertar…

Las ánimas se alimentan con la muerte…

qvi vivens ledit morte medetvi

Mueres para vivir.

Y en ella renaces para morir…

¡Redención!...

¡Redención!...

 

 

 

 

X W.M.

 

 

 

 

 

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